A pesar de que los impuestos a los productos de tabaco no se han incrementado ni actualizado desde 2011, la industria tabacalera sí ha subido sus precios y sus ganancias.
Nuestros legisladores deben interponer los intereses de la salud de los mexicanos sobre los de la industria tabacalera y actualizar los impuestos al tabaco, demandan.
Ciudad de México a 14 de septiembre de 2016. El presupuesto de la Comisión Nacional contra las Adicciones que previene el consumo de sustancias adictivas y brinda tratamiento a las personas afectadas por el mismo, se reducirá casi 37 millones de pesos en 2017, con respecto a este año, incluyendo recortes, de acuerdo con un análisis del Paquete Económico 2017 realizado por la Fundación InterAmericana del Corazón México (FIC México), situación que preocupa a las organizaciones dedicadas a impulsar la salud pública en México.

Erick Antonio Ochoa, de FIC México, declaró “Al analizar el Paquete Económico 2017 observamos la pertinencia de que el gobierno considere ajustar el impuesto a los productos de tabaco, en beneficio de la atención a los problemas de adicciones”. Recordó que el ajuste no sería un aumento del impuesto, sino una actualización conforme a inflación, porque desde 2011 no se ajustan automáticamente. El impuesto específico se mantiene inalterado: 35 centavos por cigarrillo

En este contexto, la industria tabacalera sí ha subido sus precios y sus ganancias cada año, en contraste con la limitación de recursos destinados a la salud pública de México, señaló, para agregar que los aumentos en el precio de los cigarros no han sido proporcionales a la inflación. En suma, la industria tabacalera aumenta sus precios pero no contribuye al gasto público en salud.

“Si se considera la inflación acumulada entre 2011 y 2016, que se espera cierre en alrededor de 18%, el componente específico del impuesto especial tendría que ser de al menos 40 centavos por cigarro en 2017. Si los productores ajustan el precio al detallista de acuerdo con la inflación esperada, tal ajuste incrementaría el precio real entre 2% y 3%, señaló Antonio Ochoa , quien además consideró que el efecto del incremento del precio real sobre el consumo, permitiría recaudar hasta cerca de 3 mil millones de pesos adicionales en 2017, lo cual representa un incremento real del 6%”.

La industria tabacalera ha construido un discurso falaz en torno a la política fiscal, argumentando que los impuestos a los productos de tabaco son responsables del incremento del mercado ilegal de cigarrillos, sin considerar que desde 2011 no ha aumentado el impuesto a los productos de tabaco.“… Indexar el IEPS al tabaco a la inflación beneficiaría la economía de nuestros país y alejaría los productos de tabaco de niños, niñas y adolescentes, quienes son más vulnerables, ya que según la Organización Mundial de la Salud, incrementar los impuestos a dichos productos es la medida más costo-efectiva para reducir el consumo” añadió.

El Coordinador de la Alianza Nacional para el Control del Tabaco, Juan Núñez Guadarrama, agregó que si se incrementaran los impuestos a los productos de tabaco, parte de la recaudación obtenida podría destinarse a programas para prevenir y disminuir el consumo del tabaco en México, como sucede en otros países latinoamericanos. “…sería deseable que nuestros legisladores interpusieran los intereses de la salud de los mexicanos sobre los de la industria tabacalera”.

Ahora que nos espera un año de estrechez presupuestal, es imperativo que quienes gobiernan, gobiernen bien, en beneficio de la ciudadanía y no de una industria que lejos de crear grandes fuentes de trabajo o de emplear materias primas del país en sus procesos, ocupa un lugar muy menor en el número de plazas de empleo creadas y utiliza mayoritariamente tabaco importado de Asia, agregó Núñez.